
Sonetos para un adiós
Por qué te
sigo queriendo.
Soneto libre XXXII
16 – 01 - 2019
Por qué te siento como te siento cuando sé,
pétalo escindido, que no son tus vientos los míos,
que al salir de tu capullo, miraste el cielo infinito
y alegre te remontaste en brisas equivocadas.
Si fue tu paso fugaz, relámpago de tormenta
que se quedó entre las ondas abrazada a un acaso,
por qué me siento tan solo escuchando tu silencio,
por qué esbozo una sonrisa y el dulce gesto de un
beso
cuando abrazando la almohada, abro las puertas del
sueño.
Por qué te sigo sintiendo si los ecos del adiós
se los llevaron los vientos a otra orilla, a otro
puerto,
por qué sigue tu mirada prendida entre mis recuerdos.
por qué evocan las penumbras tu figura,
por qué te sigo queriendo si tú ya dijiste adiós.
Francisco Murcia.



