jueves, 25 de junio de 2020

Ahora yo te comprendo

Foto de stock gratuita sobre abuelo, adulto, anciano

A mi padre.

Ahora yo te comprendo
24 – 06 - 2020

Ahora,
cuando los años me han colocado donde tú ya estuviste,
cómo te comprendo.
Ahora; sin embargo, sé
cuánto me perdí por no escucharte a tiempo,
cuánto me perdí por no ver en tus gestos
esa lección
que la vida había escrito en tu cuerpo,
cuánto me perdí porque no te hice preguntas,
porque no vi tu sudor,
porque no me desperté cuando tú y madre velabais
acuciados por el hambre.

Ahora,
cuando mi otoño ya me ha robado los sueños,
y el invierno ha desnudado tus huesos,
ahora sé, padre,
lo que nunca me contaste,
ahora sé todo aquello que era obvio
y en lo que nunca pensé.

Y te fuiste apagando en silencio,
los hijos bebimos tu vida y la vida, al final,
te robó hasta los recuerdos,
sumiéndote en la nada de un vacío
antes de enterrar tu cuerpo.

Y ahora
mis años me dicen todo aquello
que tú dejaste enterrado en un discreto silencio.
Mis años me cuentan cosas de tus años.
Ahora yo te comprendo,
porque ha llegado mi otoño,
ha desnudado los sueños,
y mis huesos,
esperan el frío y gélido invierno.

Mi espíritu volará a tu encuentro y al fin,
podremos hablar más allá,
mucho más allá del nicho,
mucho más cerca del cielo.


Francisco Murcia. 

miércoles, 17 de junio de 2020

Ya no duele

abuelos-duermen - Haz Ruido Contra el Ruido

Ya no duele
13 – 06 - 2020

Ya no duele su recuerdo,
su imagen evocada surge del espejo en la memoria,
y ya no duele el brillo de sus ojos,
ni duele la dulzura recordada de sus labios.

Su imagen,
surge entre la niebla de los años,
y el arrullo de su voz espanta el polvo del tiempo.
Y ya no duele.

Dedico a la imagen del espejo una sonrisa
y el espejo me devuelve la sonrisa que recuerdo.

Ya no pregunto el porqué.
Tan solo le hablo en mis sueños.
Peinan mis dedos en la penumbra
su bella melena rubia,
y mis ojos buscan el reflejo de los suyos
de hermoso color de cielo.

Y ya no duele.
Digo gracias,
y con su imagen me duermo.


Francisco Murcia.  

martes, 16 de junio de 2020

Hoy ya no te sueño

Fondo inconsútil hermoso con las flores blancos y negros ...
Sonetos para un adiós.

Hoy ya no te sueño.
Soneto libre XLVI    8 – 10 - 2019

Hoy ya no te sueño, tan solo te pienso,
y el pensamiento es frío,
tiene esa tétrica hermosura de los crisantemos,
esa ausencia de perfumes que he olvidado,
esa forma de ser duro, racional
y ofensivamente claro como un adiós sin futuro.
Al pensarte mueren mis sueños,
y las noches se hacen largas y vacías, interminables,
noches de lágrimas envueltas en silenciosos susurros,
noches sin luna, noches sin alma, y el cuerpo,
hierático germen de cripta sin mausoleo,
se deja ir por los escombros del tiempo,
sin una queja, sin un suspiro, vacío ya de recuerdos,
tan solo te dice adiós y se marcha con los muertos.


Francisco Murcia.

viernes, 5 de junio de 2020

La corriente del tiempo

Fotos del pasado con objetos modernos revelarían la existencia de ...

La corriente del tiempo.
31 – 05 - 2020

Los segundos fueron granos de polvo en la corriente del tiempo,
El tiempo dispersó la sucesión de momentos y todo,
absolutamente todo, se disolvió y se perdió en un vacío
donde ya no quedan piedras donde grabar epitafios.

Una brizna reseca es sólo eso,
el fenecido testigo de una primavera que pasó,
el vestigio que quedó de la sombra de una brisa,
de la luz de una sonrisa que se apagó,
que murió cuando olvidaste los cuentos
y dejaste de ser niño.

Mana el sudor en la frente mientras el sacho
crea callos en las manos y los dedos
no recuerdan primaveras ni los pétalos de rosas
que entre penumbras soñabas.
Solo escriben temblorosos el final,
mientras el último otoño
barre las últimas hojas y tu cuerpo yace
entre cuatro muros blancos, y un techo,
blanco y frío, como lápida de mármol,
te contempla hierático en medio de los silencios.

El tiempo ya solo es polvo, arena que lleva el viento.
En cada grano un segundo y en cada segundo
un llanto y una sonrisa, una mirada y un beso,
van cayendo en el vacío donde ya no quedan piedras
donde escribir epitafios, donde ya solo los muertos
escuchan aquellos cuentos que te contaban de niño.



Francisco Murcia.

sábado, 30 de mayo de 2020

Peregrina de senderos escondidos

Pájaros, vuelo, paloma, cielo, animales, Fondo de pantalla HD ...
Sonetos para un adiós.

Peregrina de senderos escondidos
Soneto libre XLV     11 – 09 - 2019

Como una paloma que hendiera los vientos,
peregrina de senderos escondidos,
llegaste a mí e inundaste mis vacíos
con arrullos de soledad y  ademanes de tristeza.
Posada a mi lado, me hablaste de mil historias
y entre relato y relato, deslizaste un “tequiero”
que se quedó ahí flotando,
como la chispa de fuego que se niega a ir con el humo
e insinuante se queda, amenazando otro fuego.
Tus destellos dibujaron en el aire paisajes de paraísos,
en tu mirada vi escrito el mensaje de la luna
y en el temblor de tus labios se deslizaba un susurro
Yo pensé que era el “tequiero” que se quedó ahí flotando,

pero sólo era un adiós que se iba con el humo. 

Francisco Murcia.

martes, 19 de mayo de 2020

No quise nacer

Cómo se desarrollan los sentidos del feto dentro del vientre materno

No quise nacer.
13 – 05 - 2020

Qué tipo de tortura es ésta,
qué dolor, que me borra la sonrisa
y en silenciosa oración
me hace invocar a los cielos el perdón,
si no sé cuál fue mi pecado.
Por qué me castigo tanto
que hasta lloran los silencios al verme entre las penumbras
donde me escondo,
para que el mundo no vea la intensidad de la pena.

Tal vez mi mayor pecado fue,
como fue el de Segismundo,
simplemente haber nacido.
Porque no debí nacer,
porque yo no estaba inscrito en las páginas del ser,

Y sin embargo,
un azar desconocido me inscribió,
como quien cae un borrón en una página en blanco.
Y ahí me quedó,
como un lunar en la prístina albura de esa página,
como una mancha disfrazada de extrañas complejidades,
como la sombra de una nube que nos niega su rocío.

De repente, la luz,
un espíritu perdido me acogió, y juntos,
ese cuerpo que aún no era y que no quería ser,
y ese espíritu perdido que sí quería nacer,
fueron todo uno y uno sólo.
Y así vinieron al mundo y crecieron,
el cuerpo con sus pecados, y el espíritu
con la esperanza de hallar por fin su destino.

¡Dios mío! ¿Qué orfebre moldeó este cuerpo?
¿A quién tal tarea encargaste
que no supo interpretar el mapa de mi existencia?
Hubiera preferido un pedernal por espíritu y por alma
un yunque que no cediera al furor de los fuegos
ni al contemplar la inocencia soltara una sola lágrima.
Pero mi alma se derrite ante una tierna sonrisa, y sueña
con paisajes de los cuentos y se imagina grandezas
en países muy lejanos con príncipes y princesas.
Así me escondo del mundo porque no quise nacer,
y ya nacido, al ver cómo es el mundo,
tampoco quiero crecer.


Francisco Murcia.

sábado, 9 de mayo de 2020

Nunca me dijiste adiós.

junio | 2015 | Manoli

Sonetos para un adiós.

Nunca me dijiste adiós.
Soneto libre XLIV   4 – 09 - 2019

Nunca me dijiste adiós, tan sólo alargaste el tiempo
entre palabra y palabra, y me hurtaste la mirada
cuando escribía en mis ojos un mensaje de esperanza.
Ya no estoy en tus poemas ni me hallo entre tus gestos,
ya percibo en tus silencios el frío de los abismos
que inexorables se abren entre mi tierra y tu cielo.
No, nunca me dijiste adiós y sin embargo,
en mis entrañas rugieron mil huracanes extraños
cuando tus ojos miraron  otro cielo y otro ocaso.
Leyendo en tu corazón vi escrito aquel adiós
que enterraste en tus silencios entre palabra y palabra,
que ocultaste entre los gestos de simuladas sonrisas.
Nunca me dijiste adiós, pero ya no hacía falta,
ya sobraban las palabras, las sonrisas y los gestos.



Francisco Murcia. 

Oh, las palabras

  Oh, las palabras 20 – 10 – 2023   Las palabras bullen dentro de mi como fieras enjauladas, van y vienen, se vuelven y revuelve...